domingo, 27 de septiembre de 2015

Montaña Rusa en el aire

Los que aún no han tenido la experiencia de viajar en avión, debo decir que tienen y que tendrán mucha suerte de no pasar por lo que yo pase la primera vez que opté por subirme a uno. Las primeras veces siempre nos marcan de por vida, algunos como una experiencia traumática y a otros como una experiencia cómica. Éste segundo es mi caso. 
Comenzó siendo yo joven e inexperta. Uno de los primeros viajes que realizaba después del colegio. Estaba súper entusiasmada. Wow! Me subía a un avión por primera vez!. Mi destino: la selva. Al salir por el "Gate" hacia el avión, fue donde todo comenzó. 
Eran 3 horas hasta mi destino, de las cuales 40 minutos aproximadamente fueron mi tortura. Un va y ven de movimientos bruscos empezaron a azotar el avión. Comparados con un terremoto de grado 6 escala de Richter esto era mucho peor, ya que me encontrada suspendida en el cielo. Cuando pensaba que no podía empeorar, el avión empezó a bajar y subir bruscamente. Yo sólo quería llegar al aeropuerto y pisar tierra. Fueron los minutos más largos del viaje. Afortunadamente el movimiento cesó y al aterrizar el avión me sentí aliviada.

Luego pregunte sobre la turbulencia la cuál es común cuando viajas a la selva, ya que el "choque de Aires" entre la Sierra y la selva y la velocidad con la que el avión, lo inestabilizan. El Piloto nos llevo sanos y salvos a nuestro destino: Iquitos. Y a pesar de ésta cómica experiencia, ya que lo recuerdo entre risas, sigo viajando en avión. Es parte de la aventura de viajar así que seguiré subiéndose esta "Montaña rusa en los Aires".

1 comentario:

  1. Johanny:
    Tienes que enviar a tus amigos y parierntes la dirección de tu blog para que comenten tus publicaciones,
    Carmen Castilla Mateo

    ResponderEliminar